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5 de diciembre de 2018

RECURSOS



En este apartado iré colocando alguna información, elaborada por mi que  me ha sido útil para mi trabajo,  que puede ser útil a más personas.  En algunos casos será simplemente un texto para leer, y en otros incorporaré algunos archivos para descargar.

De momento he subido la siguiente documentación.



SISTEMA CONSTRUCTIVOS DE CERRAMIENTOS






DATOS CLIMÁTICOS PARA ARQUITECTURA

2 de diciembre de 2018

DATOS CLIMÁTICOS

DATOS CLIMÁTICOS PARA ARQUITECTURA


1.-Datos de Santiago de Compostela (A Coruña)



Dentro de cada una de estas entradas, se encuentra información  sobre los datos climáticos necesarios para el diseño de la arquitectura. Es una elaboración propia, con datos de las distintas estaciones meteorólogicas públicas de las que se puede recoger datos a través de las respectivas Webs. Primeramente de reflejan los datos mensuales de temperatura y humedad media, máxima y mínima, e de la temperatura del agua fría de la red pública, y se hace un gráfico con estos para su fácil comprensión. Con estos datos se realizan los climográmas de confort para cada una de las estaciones, que sirven después para adoptar las estrategias arquitectónicas y técnicas para obtener las mejores condiciones de confort en el interior de los espacios construidos.
Os agredecería, que si encontrais algun error, lo comentarais.


Dentro de cada unha de estas entradas, se atopa información sobre o datos climáticos  necesarios para o deseño da arquitectura.  É unha Elaboración e propia, con datos das distintas estacións meteorolóxicas públicas das que se poden recoller datos  através da respectivas Webs.  Primeiramente reflictense os datos medios mensuais de temperaturas, e humidades medias, minimas e máximas, e da temperatura da auga fría na rede pública, e faise un gráfico con estos para a sús facil comprensión. Con estos datos realízanse os climográmas de confort para cada una das estacións, que sirven despóis para adoptar as estratexias arquitectónicas e técnicas para obter as mellores condicións de confort no interior dos espacios construidos.

Agradeceriavos, que si atopades  algun erro, comentaralo.

1 de octubre de 2017

Arquitectura y climas

“Arquitectura y climas” RAFAEL SERRA
EDITORIAL GUSTAVO GILI, S.A. 1999


Este es un texto breve, pero muy completo y rigurosos sobre la interacción de la arquitectura con el clima. El autor, Rafael Serra habla de climas en plural, por que integra no solo el clima que entendemos comúnmente, sino también el tema  dela acústica.
Así analiza las interacciones desde el punto de vista del confort de los usuarios, entre el espacio habitable y la temperatura del aire, la humedad, la luz, el sol, la composición de los cerramientos y las paredes, el viento y finalmente el ruido/sonido.  A mi parecer le faltaría integrar también otros aspectos que podemos entender como clima, como la calidad del aire y la relación con las ondas electromagnéticas.
Es un libro que sirve muy bien como introducción a todos estos temas, desarrollándolos de forma muy completa y rigurosa, incluso dando valores gruesos para algunos aspectos, aunque sin introducirse en complejidades de cálculo. Con todo esto podemos entender lo complejo que es diseñar espacios habitables, más allá de la propia geometría y la forma, pensando especialmente en el bienestar de los usuarios desde todos los puntos de vista.
Dedica un capítulo a analizar las posibilidades de control de todos estos climas, dejando claro que el usuario debería estar en el centro de todas las decisiones, ya que el confort y el bienestar, dependen de cuestiones biológico-fisiológicas, sociológicas, culturales e incluso psicológicas, difíciles de medir y parametrizar.
Finalmente dedica un capítulo a apuntar la existencia en otras culturas de sistemas de interpretación de otros fenómenos ambientales que no son fáciles de cuantificar, ni de medir y a veces incluso de comprender, pero que en su aplicación práctica suponen una mejora de los ambientes climáticamente.

Este é un texto breve, pero moi completo e rigorosos sobre a interacción da arquitectura co clima. O autor, Rafael Serra fala de climas en plural, por que integra non só o clima que entendemos comunmente, senón tamén o tema da acústica.
Así analiza as interaccións dende o punto de vista do confort dos usuarios, entre o espazo habitable e a temperatura do aire, a humidade, a luz, o sol, a composición dos cerramentos e as paredes, o vento e finalmente o ruído/son.  Ao meu parecer faltaríalle integrar tamén outros aspectos que podemos entender como clima, como a calidade do aire e a relación coas ondas electromagnéticas.
É un libro que serve moi ben como introdución a todos estes temas, desenvolvéndoos de forma moi completa e rigorosa, mesmo dando valores grosos para algúns aspectos, aínda que sen introducirse en complexidades de cálculo. Con todo isto podemos entender o complexo que é deseñar espazos habitables, máis alá da propia xeometría e a forma, pensando especialmente no benestar dos usuarios dende todos os puntos de vista.
Dedica un capítulo a analizar as posibilidades de control de todos estes climas, deixando claro que o usuario debería estar no centro de todas as decisións, xa que o confort e o benestar, dependen de cuestións biolóxico-fisiolóxicas, sociolóxicas, culturais e mesmo psicolóxicas, difíciles de medir e parametrizar.

Finalmente dedica un capítulo a apuntar a existencia, noutras culturas, de sistemas de interpretación doutros fenómenos ambientais que non son doados de cuantificar, nin de medir e ás veces mesmo de comprender, pero que na súa aplicación práctica supoñen unha mellora dos ambientes climáticamente.

1 de agosto de 2016

BIBLIOTECA






Bioconstrucción

ARQUITECTURA BIOCLIMÁTICA

Bibliografía de Arquitectura bioclimática


“Desing with climate. Bioclimatic approach to architectural regionalism.” VICTOR OLGYAY
PRINSTON UNIVERSITY PRESS. 1963
Edición en castellano: “Arquitectura y clima. Manual de diseño bioclimático para arquitectos y urbanistas.”

“Análisis bioclimático de la arquitectura” RAFAEL GONZALES SANDINO,        JAIME LÓPEZ DE ASIAIN
E.T.S.A. DE SEVILLA. SAMA. 1994

“Manual. Arquitectura solar para climas cálidos” ALFONSO SEVILLA,
GEOHABITAT. 2000


“Arquitectura solar. Aspectos pasivos, bioclimatismo e iluminación natural.” GUILLERMO YAÑEZ
MOPU. 1968

“L'architecture ecologique” DOMINIQUE GAUZIN-MÜLLER
GROUPE MONITEUR, 2001
Edición en castellano: “Arquitectura ecológica. 29 ejemplos europeos.”
EDITORIAL GUSTAVO GILI, S.A. 2002

La acumulación de las energías renovables (II). La arquitectura subterránea.” FRANCISCO JAVIER NEYLA GONZÁLEZ
E.T.S.A. MADRID. 2000

“La acumulación de las energías renovables (I). La inercia y la estabilidad térmicas en las construcciones.” FRANCISCO JAVIER NEILA GONZÁLEZ
E.T.S.A.MADRID. 2000

“Vivienda social bioclimática. Un nuevo barrio en Osuna.” JAIME LÓPEZ DE ASIAIN
E.T.S.A. SEVILLA. SAMA. 1996

“Arquitectura bioclimática.”         ANDRÉ DE HERDE, JOSÉ ANTONIO GONZALEZ GONZÁLEZ.
COAG. 1997

“Arquitectura bioclimática en un entorno sostenible.” FRANCISCO JAVIER NEILA GONZÁLEZ
MUNILLA-LERÍA. 2004

9 de mayo de 2013


Certificación energética de los edificios.

El pasado 5 de abril se aprobó el Real Decreto 235/2013 por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación energética de los edificios. En realidad es la actualización de un decreto del  2007, que había empezado a aplicarse en la práctica muy recientemente. Trata sobre la calificación de los edificios en función de su consumo energético durante su uso (en realidad se tiene en cuenta la emisión de CO2 que supone el consumo de los combustibles utilizados en el edificio). Es la conocida etiqueta energética, que aparece en los electrodomésticos,  ésa de colores y letras, pero que normalmente no vemos en los edificios (yo no he visto ninguna todavía). Esto es por que cuando empezó a ser obligatorio esta certificación energética, la crisis no permitió la construcción de muchos edificios. 
Datos para la etiqueta  energética de una vivienda unifamiliar

La verdadera novedad del decreto, que ahora actualiza la certificación energética, es que además de ajustar algunos aspectos del decreto anterior en referencia a los edificios nuevos, incorpora la obligatoriedad de que a la hora de vender o alquilar algún edificio, se deberá entregar o mostrar el certificado de eficiencia energética del mismo al comprador o al arrendador. Es decir, que si alguien quiere alquilar o vender un edificio (o una vivienda), deberá solicitar esta certificación a algún técnico y registrarla en el departamento autonómico correspondiente. Por lo tanto, es posible que empecemos a ver alguna de las etiquetas energéticas de los edificios.
Esta obligación afecta a las ventas o alquileres a partir del 1 de junio del 2013.
Para poder determinar la calificación de un edificio existente, el decreto establece que van a poner al servicio del público, los programas informáticos de calificación de eficiencia energética para edificios existentes.
Hasta el momento, para determinar la calificación energética de los edificios, existían dos sistemas: la opción general a través del programa Calener, y una opción simplificada que se podía resolver "a mano" o utilizando algunos programas informáticos que lo facilitaban. En cualquiera de los dos casos, para obtener la calificación, se tenían en cuenta la demanda energética de los edificios, que viene dada por la situación, distribución y orientación de las distintas estancias del edificio, y los materiales con los que se construían los cerramientos (fachadas, cubiertas, separación con el terreno); y la manera en que se conseguía el confort dentro de los mismos, es decir, las instalaciones de calefacción, climatización y agua caliente que se incorporaban al edificio (especialmente el combustible utilizado). Se obtenía una calificación en función de como se proyectaban los edificios. Esta calificación se decidía, según los materiales y las instalaciones que se incorporaban en el proyecto arquitectónico y constructivo de edificio. Se podían controlar las características técnicas de los materiales utilizados, y según estos determinar estrictamente la demanda energética de los edificios, la cantidad de combustible necesario para su calefacción y climatización, y en definitiva la cantidad de CO2 que se emitía con un uso normal del mismo.
Pero ahora, para la calificación de edificios ya existentes, ya no podemos definir los materiales que se utilizan en el edificio, ni las instalaciones que se incorporan, la calificación se hace con un edificio en funcionamiento, y sobre la que no tenemos ninguna capacidad de decisión. No tenemos ningún control sobre las características de los materiales empleados en los cerramientos, y poca seguridad (dependiendo de su antigüedad) sobre las instalaciones utilizadas. Pero por otro lado podemos saber realmente el consumo de energía del edificio. El problema es que este consumo depende de los usos y costumbres de los usuarios, lo que hace que no sea comparable a otros edificios habitados por otros usuarios, por lo que no nos sirven para calificar el edificio.
El propio decreto indica que el ministerio competente, y antes de la obligación de calificar edificios existentes, pondrá a disposición del público programas informáticos de calificación energética de edificios existentes. De hecho, ya hay un programa informático, CE3X, que está recogido como documento reconocido (es decir que es válido para la certificación de la eficiencia energética, que se ocupa de los edificios existentes). Lo hace de forma simplificada, suponiendo comportamientos térmicos de cerramientos en función de sus características constructivas y sus antigüedades (se pueden introducir sus datos de transmisión de calor si se conocen exactamente), y del consumo energético según las características de las instalaciones (también se pueden introducir datos si se tienen).
Además avanza distintas posibilidades de mejora de la calificación, al introducir cambios en el edificio: mejora de los cerramientos (introducir nuevos aislamientos, o cambiar ventanas), o sustituyendo sistemas de calefacción o de producción de agua caliente, o partes de ésta (la caldera, por ejemplo), y hace una simulación de sus coste y plazo de amortización de éstos. Esto es lo más interesante que avanza el programa. Habrá que esperar a que se disponga de algún otro programa oficial para la calificación de la eficiencia energética de los edificios existentes.


Certificación enerxética dos edificios.

O pasado 5 de abril aprobouse o Real Decreto 235/2013 polo que se aproba o procedemento básico para a certificación enerxética dos edificios. En realidade é a actualización dun decreto do 2007, que empezara a aplicarse na práctica moi recentemente. Trata sobre a calificación dos edificios en función do consumo enerxético durante o seu uso (en realidade tense en conta a emisión de CO2 que supón o consumo dos combustibles utilizados no edificio). É a coñecida etiqueta enerxética, que aparece nos electrodomésticos, esa de cores e letras, pero que normalmente non vemos nos edificios (eu non vin ningunha aínda). Isto é porque cando empezou a ser obrigatoria esta certificación enerxética, a crise non permitiu a construción de moitos edificios.
A verdadeira novidade do decreto, que agora actualiza a certificación enerxética, é que ademais de axustar algúns aspectos do decreto anterior en referencia aos edificios novos, incorpora a obrigatoriedade de que á hora de vender ou alugar algún edificio, se deberá entregar ou mostrar o certificado de eficiencia enerxética deste ao comprador ou ao arrendador. É dicir que se alguén quere alugar ou vender un edificio (ou unha vivenda), deberá solicitar esta certificación a algún técnico e rexistrala no departamento autonómico correspondente. Polo tanto, é posible que empecemos a ver algunha das etiquetas enerxéticas dos edificios.
Esta obriga afecta ás vendas ou alugueres a partir do 1 de xuño do 2013.
Para poder determinar a cualificación dun edificio existente, o decreto establece que van poñer ao servizo do público, os programas informáticos de cualificación de eficiencia enerxética para edificios existentes.
Ata o momento, para determinar a cualificación enerxética dos edificios, existían dous sistemas: a opción xeral a través do programa Calener, e unha opción simplificada que se podía resolver "a man" ou utilizando algúns programas informáticos que o facilitaban. En calquera dos dous casos, para obter a cualificación, se tiñan en conta a demanda enerxética dos edificios, que vén dada pola situación, distribución e orientación das distintas estanzas do edificio, e os materiais cos que se construían os cerramentos (fachadas, cubertas, separación co terreo); e o xeito de conseguir o confort dentro destes, é dicir as instalacións de calefacción, climatización e auga quente que se incorporaban ao edificio (especialmente o combustible utilizado). Obtíñase unha cualificación en función de como se proxectaban os edificios. Esta cualificación decidíase, segundo os materiais e as instalacións que se incorporaban no proxecto arquitectónico e construtivo de edificio. Podíanse controlar as características técnicas dos materiais utilizados, e segundo estes determinar estritamente a demanda enerxética dos edificios, a cantidade de combustible necesario para a súa calefacción e climatización, e en definitiva a cantidade de CO2 que se emitía co seu uso normal.
Pero agora, para a cualificación de edificio xa existentes, xa non podemos definir os materiais que se utilizan no edificio, nin as instalacións que se incorporan, a cualificación faise cun edificio en funcionamento, e sobre a que non temos ningunha capacidade de decisión. Non temos ningún control sobre as características dos materiais empregados nos cerramentos, e pouca seguridade (dependendo da súa antigüidade) sobre as instalacións utilizadas. Pero por outro lado podemos saber realmente o consumo de enerxía do edificio. O problema é que este consumo depende dos usos e costumes dos usuarios, o que fai que non sexa comparable a outros edificios habitados por outros usuarios, polo que non nos serven para cualificar o edificio.
O propio decreto indica que o ministerio competente, e antes da obriga de cualificar edificios existentes, porá a disposición do público, programa informáticos de cualificación enerxética de edificios existentes. De feito, xa hai un programa informático, CE3X que está recollido como documento recoñecido,(é dicir que é valido para a certificación da eficiencia enerxética, que se ocupa dos edificios existentes). Faino de forma simplificada, supoñendo comportamentos térmicos de cerramentos en función das súas características construtivas e as súas antigüidades (pódense introducir os seus datos de transmisión de calor se se coñecen exactamente), e do consumo enerxético segundo as características das instalacións (tamén se poden introducir datos se se teñen)
Ademais avanza distintas posibilidades de mellora da cualificación, ao introducir cambios no edificio: mellora dos cerramentos (introducir novos illamentos, ou cambiar ventás), ou substituíndo sistemas de calefacción ou de produción de auga quente, ou partes desta (a caldeira, por exemplo), e fai unha simulación dos seus custo e prazo de amortización destes. Isto é o máis interesante que avanza o programa. Haberá que esperar a que se dispoña dalgún outro programa oficial ou reconocido, para a cualificación da eficiencia enerxética dos edificios existentes.

9 de diciembre de 2011

Recuperar la arquitectura.

El objetivo de la arquitectura es la obtención de espacios saludables y confortables. No entro en el concepto de confort, difícil de describir, pero que en general entendemos. Este objetivo se alcanza modificando las condiciones del medio, que solo coinciden con el confort en algunas ocasiones. Es decir, la arquitectura sirve para protegerse de las inclemencias del tiempo (cuando las haya). Sirve para resguardarnos de la intemperie. Este es el objetivo principal. Además se han ido incorporando, a lo largo de la historia, otras cuestiones, como la necesidad de contar como somos o como queremos que nos vean, y que ha hecho que la arquitectura sea uno de las manifestaciones más importantes de la cultura de los pueblos. Pero estos aspectos los voy a dejara para otros apuntes, y me voy a centrar en el objetivo fundamental, la función de la arquitectura.
Con la evolución del conocimiento de los hombres, y sus avances tecnológicos, ha ido variando la manera de lograr este objetivo fundamental.
Tradicionalmente, y hasta hace muy poco, los hombres para protegerse de la intemperie, han utilizado los medios que les ofrecía el entorno inmediato, y las condiciones más favorables que el clima les brindaba en cada momento. De esta manera empleaban materiales naturales cercanos, accesibles y en general sanos, y por otro lado han expuesto al sol los edificios cuando era necesario para calentarse, se han protegido contra los vientos cuando estos eran desfavorables, se han abierto a las brisas cuando estas eran necesarias y beneficiosas, etc…
Con la llegada de las fuentes fósiles de energía, se han ido sustituyendo estas estrategias “naturales” por sistemas que consiguen el confort a base de quemar estos combustibles, que eran baratos, y parecían ilimitados. Y con la llegada de la industria de la construcción, y la especialización de los oficios, los materiales empleados en la construcción de nuestras viviendas, han ido alejándose de la naturaleza, y del entorno cercano, y se han ido incorporando nuevos materiales sintéticos, procedentes de transformaciones industriales.
Fuimos tan optimistas con la tecnología y las energías fósiles, que construimos espacios, sin tener en cuenta las condiciones climáticas en las que se implantaban. Algunos edificios de oficinas, intentaban crear un ambiente independiente del exterior, pero totalmente acristalados, lo que suponía la incorporación de instalaciones de climatización que para obtener la temperatura de confort los días soleados, creaba corrientes de aire que hacia imposible su utilización (y claro no se podían abrir las ventanas). En otros edificios, la combinación entre los sistemas de climatización excesivos y la utilización de materiales sintéticos no muy saludables, consiguió que sus ocupantes, tuvieran constantemente problemas de salud. Algunos de estos edificios tuvieron que cerrarse definitivamente. (síndrome del edificio enfermo)
Según fueron pasando los años, los combustibles empezaron a encarecer (en parte por que no eran tan ilimitados como parecía ...) y más recientemente se ha visto que, la quema masiva de estos combustibles esta creando un grave problema al planeta, con el famoso efecto invernadero, por el CO2 que genera. Además se han empezado a descubrir (más bien a salir a la luz pública), problemas que algunos materiales provocan directamente en nuestra salud (podemos recordar los casos del fibrocemento, de los formaldehídos, etc
En esta situación, debemos pensar en recuperar la arquitectura (algunos nunca la perdieron). Esto significa construir espacios saludables y confortables (no solo delimitar espacios para su venta), y hacerlo, acercándonos más a la naturaleza (aprendiendo de ella), aprovechando las condiciones que nos brinda el entorno, utilizando estrategias basadas en el conocimiento de l entorno, y pensando los materiales que utilizamos, no solo por sus condiciones técnicas, sino también por el efecto que producen sobre las personas.
Esto es lo que esta empezando a hacer lo que llamamos arquitectura bioclimática o bioconstrucción, o ecoarquitectura, o como queramos llamarlo. Y creo que es la única manera de recuperar el objetivo fundamental de la arquitectura, de recuperar la arquitectura.
En próximos apuntes, comentaré lo que entiendo yo por bioconstrucción o arquitectura bioclimática.


Recuperar a arquitectura.
O obxectivo da arquitectura é a obtención de espazos saudables e confortables. (Non entro no concepto de confort, difícil de describir, pero que en xeral entendemos). Este obxectivo alcánzase modificando as condicións do medio, que só coinciden co confort nalgunhas ocasións. É dicir, a arquitectura serve para protexerse das inclemencias do tempo (cando as haxa). Serve para resgardarnos da intemperie. Este é o obxectivo principal. Ademais fóronse incorporando, ao longo da historia, outras cuestións, como a necesidade de contar como somos ou como queremos que nos vexan, e que fixo que a arquitectura sexa unha das manifestacións máis importantes da cultura dos pobos. Pero estes aspectos os vou a deixase para outros apuntamentos, e voume a centrar no obxectivo fundamental, a función da arquitectura.
Coa evolución do coñecemento dos homes, e os seus avances tecnolóxicos, foi variando o xeito de lograr este obxectivo fundamental.
Tradicionalmente, e ata hai moi pouco, os homes para protexerse da intemperie, utilizaron os medios que lles ofrecía o ámbito inmediato, e as condicións máis favorables que o clima lles brindaba en cada momento. Deste xeito empregaban materiais naturais próximos, accesibles e en xeral sans, e por outro lado expuxeron ao sol os edificios cando era necesario para quentarse, protexéronse contra os ventos cando estes eran desfavorables, abríronse ás brisas cando estas eran necesarias e beneficiosas, etc...
Coa chegada das fontes fósiles de enerxía, fóronse substituíndo estas estratexias "naturais" por sistemas que conseguen o confort a base de queimar estes combustibles, que eran baratos, e parecían ilimitados. E coa chegada da industria da construción, e a especialización dos oficios, os materiais empregados na construción das nosas vivendas, foron afastándose da natureza, e do ámbito próximo, e fóronse incorporando novos materiais sintéticos, procedentes de transformacións industriais.
Fomos tan optimistas coa tecnoloxía e as enerxías fósiles, que construímos espazos, sen ter en conta as condicións climáticas nas que se implantaban. Algúns edificios de oficinas, intentaban crear un ambiente independente do exterior, pero totalmente acritalado, o que supoñía a incorporación de instalacións de climatización que para obter a temperatura de confort os días soleados, creaba correntes de aire que facía imposible a súa utilización (e claro, non se podían abrir as ventás). Noutros edificios, a combinación entre os sistemas de climatización excesivos e a utilización de materiais sintéticos non moi saudables, conseguiu que os seus ocupantes, tivesen constantemente problemas de saúde. Algúns destes edificios tiveron que pecharse definitivamente. (síndrome del edificio enfermo)
Segundo foron pasando os anos, os combustibles empezaron a encarecer (en parte por que non eran tan ilimitados como parecía...) e máis recentemente viuse que, a queima masiva destes combustibles esta creando un grave problema ao planeta, co famoso efecto invernadoiro, polo CO2 que xera. Ademais empezáronse a descubrir (máis ben a saír á luz pública), problemas que algúns materiais provocan directamente na nosa saúde (podemos recordar os casos do fibrocemento, dos formaldehidos, etc
Nesta situación, debemos pensar en recuperar a arquitectura (algúns nunca a perderon). Isto significa construír espazos saudables e confortables (non só delimitar espazos para a súa venda), e facelo, achegándonos máis á natureza (aprendendo dela), aproveitando as condicións que nos brinda o entorno, utilizando estratexias baseadas no coñecemento do medio, e pensando os materiais que utilizamos, non solo polas súas condicións técnicas, senón tamén polo efecto que producen sobre as persoas.
Isto é o que esta empezando a facer o que chamamos arquitectura bioclimática ou bioconstrucción, ou ecoarquitectura, ou como queiramos chamalo. E creo que é o único xeito de recuperar o obxectivo fundamental da arquitectura, de recuperar a arquitectura.
En próximos apuntamentos, comentarei o que entendo eu por bioconstrucción ou arquitectura bioclimática.